Ibiza la bella

Ibiza está llena de pueblecitos blancos típicos del sur mediterráneo que nos harán recordar a las islas griegas sin salir de España, una muy buena elección sería visitarlos dando un rodeo a la isla para conocer cada uno de sus puntos cardinales y ver como el medio ambiente es cambiante por toda la isla. Es preciosa por donde la mires pero las sensaciones que nos hará vivir si la vemos entera será mucho mas completa y gratificante al terminar nuestro viaje.

Su capital está llena de fiestas para a juventud, famosas por sus Dj y los famosos que asisten a ella, así que no nos veremos ninguna noche aburridos sin saber que hacer, siempre habrá un lugar con ambiente en el que tomarnos una copa y pasar la noche con una chica rubia guapa.

El turismo en Ibiza no es siempre de fiesta, también encontramos una gran variedad de edificios antiguos como iglesias y monumentos, famosos por permanecer casi intactos por su cuidado y poco uso, que junto al sol que da en la isla nos parecerá celestial.

Hay algo que no nos podremos perder, y es pasear por los montes escarpados que tenemos en Ibiza, llenos de fauna salvaje y matorral mediterráneo de gran variedad. Podemos pasear a nuestro perro y nuestros familiares mayores sin miedo a que les ataque un dinosaurio por sorpresa, así que no será necesario que llevemos un arma con nosotros siempre y cuando nuestra intención sea volver con alguno de los dos.

Es importante que llevemos protector solar porque el sol en al isla nos quemará la piel, tambien un sombrero y gafas de sol nos dará la comodidad que necesitamos para no preocuparnos de un golpe de calor fulminante que nos dejará secos en el pavimento, así que comprad agua en el kiosko mas cercano acompañado de un maxibón y vuestra única preocupación será que la nata del helado chorree entre tus dedos y se seque entre ellos dejandote los dedos pegajosos como un chicle.